PRESENTACIÓN_POSTER

 

Las rutas e itinerarios culturales y su aprovechamiento turístico bajo una orientación social de marketing

Mercedes Anato Martínez
Venezuela

Introducción

El objetivo fundamental de este trabajo es discutir las posibilidades de aprovechamiento turístico de la oferta cultural a través de rutas e itinerarios culturales en el casco histórico de La Guaira, bajo un enfoque de marketing al patrimonio cultural (Camarero y Garrido, 2004); considerando, en primer lugar, la oferta cultural y su valoración, y en segundo lugar, la gestión coordinada del patrimonio cultural en su conjunto con participación del sector público y privado. Tal acción, supone una orientación social de marketing que contemple al mismo tiempo las necesidades de la comunidad, del turismo y de la conservación del patrimonio. Para ello, es necesario un desarrollo turístico integrado, propiciando un consenso entre la perspectiva empresarial y pública, atendiendo la preservación del patrimonio.

Área de estudio

El área de estudio corresponde al casco histórico de la Guaira, asentado en el Litoral Metropolitano del Litoral Central, estado Vargas, Venezuela. El término casco histórico se refiere a una porción o núcleo central de la ciudad en la que se encuentra un conjunto de edificaciones, dentro de un tejido urbano coherente y significativo; conformando una unidad en la que se conjugan valores históricos, ambientales y sociales. A los fines del presente trabajo, los límites del área de estudio corresponden al polígono definido por las fortificaciones que antiguamente le resguardaban, y comprende por una parte, áreas verdes y parte del Parque Nacional El Ávila, y por otra, las áreas de desarrollo controlado o casco urbano y las áreas de desarrollo no controlado o áreas marginales. Asimismo, incorpora el frente marino ocupado por el Puerto de La Guaira.

1. Cronología histórica

El origen de La Guaira está asociado a la necesidad y conveniencia de mantener un puerto para el tráfico de mercancías. Una vez abandonado el de El Collado en Caraballeda, en 1589 el Gobernador Don Diego de Osorio decide establecer el puerto de la ciudad de Caracas en la ensenada de La Guaira (Gasparini y Pérez Vila, 1981). Desde sus inicios La Guaira se constituye en el puerto más importante del país, con características urbanas de ciudad fortificada que responde a las necesidades propias de la época, es decir de protección contra ataques de naves corsarias. Respecto a su funcionalidad, se le atribuye una mayor importancia a las actividades portuarias y militares que a las de carácter cívico-urbano. En efecto, en 1602 el Capitán General de Venezuela Alonso Suárez lo declara “Puerto de Caracas”, y en el año 1600 se construye la primera fortificación.

En la evolución geohistórica de la ciudad de La Guaira y su puerto, se distinguen tres momentos (Straka, 1999). El primer momento (1728-1830), se caracteriza por la implantación de un modelo agroexportador hasta el advenimiento del petróleo, dos siglos más tarde, hacia 1924-1936. En este primer momento, se construye el edificio emblemático del puerto, la casa de la Compañía Guipuzcoana. Asimismo, se construye el Hospital de San Juan de Dios y la población se expande significativamente como resultado del aumento de la dinámica de las actividades portuarias. La Guaira también ve reforzada sus fortificaciones y se edifican la Iglesia Parroquial de San Pedro y la Ermita El Carmen, así como grandes casonas de dos pisos, construidas en un inicio con la doble función de locales comerciales en las plantas bajas y viviendas en las altas. El segundo momento (1830-1936), es la etapa de la consolidación de la trama urbana, y la transformación completa del frente costero. Durante el período republicano se articulan dos fenómenos dinamizadores dignos de mencionar: a) La llegada de comerciantes de Inglaterra y de otras naciones, una vez alcanzada la independencia (1830-1870). Esto ayudó, en primer lugar, al surgimiento de otros asentamientos humanos próximos como son Maiquetía y Macuto. En segundo lugar, a la mejora, a mediados del siglo XIX, de las comunicaciones con la capital, con la apertura de un camino carretero y de una línea telegráfica, lo que aumentará la dependencia de Caracas, la ciudad capital. b) Los cambios articulados con el proceso modernizador iniciado por el Guzmancismo, que se expanden hasta la segunda mitad del siglo XX (1870- 1920). Entre ellos, se tiene: la construcción del ferrocarril de Caracas a La Guaira (1883) y la puesta en uso de la línea telefónica entre Caracas y La Guaira (1882), que entre otras cosas precipita la emigración de parte de las élites a Caracas; y el inicio, como costumbre, de los baños en las playas, en Macuto para las élites; y en Maiquetía para las clases menos pudientes. Esta circunstancia imprime cambios en ambas localidades que favorece el desarrollo urbano del puerto. Si bien el casco histórico de La Guaira no sufre grandes modificaciones, se ve cercado por los polos de desarrollo —Maiquetía y Macuto— que lo circundan.
El tercer momento corresponde con la formación y consolidación de la Gran Caracas (1936-Actualidad). Una de las mayores consecuencias geográficas que trajo el petróleo en todos los niveles, fue la centralización del espacio en torno a Caracas. En efecto, el siglo XX, sobre todo después de la década de 1950 con la construcción de la avenida Soublette y de la Autopista Caracas-La Guaira, va a caracterizarse por el acentuamiento del dominio caraqueño. La Guaira pertenece al “hinterland” de la capital y a ella ata fuertemente su destino. El puerto sigue siendo uno de los más importantes del país, fundamentalmente importando insumos (sobre todo alimentos que se consumen en Caracas y toda su región).

2. Rutas e itinerarios culturales de La Guaira

La revisión de la evolución geohistórica de La Guaira, su oferta cultural y valoración, ha permitido la formulación de una propuesta de rutas culturales y su aprovechamiento turístico (Anato y Pérez, 2001). Se distinguen tres productos: 1.- Producto con contenido histórico y tradicional, sustentado en el aprovechamiento de los principales recursos culturales del sector oeste, caracterizado por el desarrollo de la primera fase de la ciudad, desde la Plaza Vargas hasta la casa de la Compañía Guipuzcoana; 2.- Producto con contenido referido a la arquitectura civil y religiosa, se caracteriza por el aprovechamiento integral del tejido urbano de La Guaira, que corresponde a la segunda fase de expansión hacia el sureste; 3.- Producto con contenido referido a edificaciones militares, se sustenta en las edificaciones militares que representaban el sistema de defensa del Puerto de la Guaira. Sus principales elementos son: Almacén La Pólvora, el Fortín El Vigía y el Castillo de San Carlos. Se propone la formulación de tres ejes temáticos, a partir de los motivos siguientes: histórico-tradicional (Ruta Histórica-Tradicional), arquitectura tradicional y religiosa (Ruta Tradicional-Religiosa) y edificaciones militares (Ruta de las Fortificaciones de La Guaira). Se incorpora una cuarta ruta (Ruta Real o Camino de los Españoles) que comunicaba a la ciudad de Caracas con el mar. Hoy día aún se conserva, a lo largo de su recorrido entre Puerta de Caracas y La Guaira, vestigios de sitios y edificaciones de valor histórico.

Gestión y Marketing del patrimonio cultural. Una propuesta de desarrollo sostenible basada en rutas e itinerarios culturales.
En el marco de un Plan de Manejo y Rehabilitación del casco histórico de La Guaira, que considere el componente social, patrimonial, turístico y técnico arquitectónico, se propone la gestión y marketing del patrimonio cultural considerando la presencia de dos criterios: integralidad y sostenibilidad (Camarero y Garrido, 2004). Asimismo, una estrategia de desarrollo local y regional orientada al crecimiento sostenible del patrimonio cultural a partir de un proyecto de turismo cultural, garantizará una doble efectividad: por un lado, la preservación de la cultura local, monumentos y entornos; por el otro, el desencadenamiento de los efectos inducidos en el territorio como la creación de empleo para la población local (Ballart H. y Tresserras J., 2005). Un proyecto de esta naturaleza, deberá estructurarse en tres partes: 1. Análisis y diagnóstico. Enfocado hacia los recursos, el contexto social, económico y cultural, y la demanda (interna y externa); 2. Conceptualización. Considera la fijación de objetivos y criterios básicos de actuación, los conceptos de interpretación y comunicación, y la elección de los segmentos de mercado a quien se orientará la oferta; 3. Programas de actuación y desarrollo del proyecto. Incorpora las acciones respecto a: interpretación (incluye las rutas e itinerarios culturales, servicios y equipamientos), protección, acondicionamiento turístico, marketing y comunicación, y mecanismos de gestión (Padró 1996, citado en Ballart H. y Tresserras J., 2005).

Conclusiones

Las acciones tendentes al aprovechamiento turístico de los recursos del casco histórico de La Guaira deben ser orientadas con respeto y deferencia hacia el patrimonio cultural, a fin de protegerlo y garantizar su legado a las generaciones futuras. Especial atención debe prestarse a la conservación y rehabilitación de los monumentos, iglesias y demás edificaciones de valor histórico y tradicional, a la vez que permitir el acceso a visitantes. Resulta conveniente la aplicación de medidas de gestión patrimonial, orientada a la fijación de precios para acceder a los monumentos y sitios de interés histórico (los recursos financieros que provengan de la aplicación de tarifas de acceso por las visitas a los sitios patrimoniales, deben orientarse, al menos una parte, a su cuidado y salvaguarda, de manera de hacer sostenible la conservación y preservación de los monumentos y el conjunto histórico), la determinación del perfil del visitante y la práctica de la información y promoción, como parte de la función educativa que debe cumplir el patrimonio cultural.

 
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